Salud · campaña de concienciación
2021
Cómic Ribera
El cómic nació en plena pandemia de COVID-19, con niños ingresados pasándolo mal y un hospital que, visto a su altura, es un lugar frío.


Una campaña real, hecha de dentro hacia fuera: guion visual, ilustración y arte final del cómic, realizados como parte del equipo de comunicación de Ribera Salud.
Cómic Ribera
Un minuto de cómic para un hábito de por vida.
Salud · campaña de concienciación
2021

Una campaña real, hecha de dentro hacia fuera: guion visual, ilustración y arte final del cómic, realizados como parte del equipo de comunicación de Ribera Salud.
Reto
Ribera quería tender un puente desde dentro: explicar la higiene de manos — y por qué ese gesto protege a sus abuelos — con una cercanía que el cartel clínico de siempre no puede dar. La ocasión era el Día Mundial de la Higiene de Manos de 2021; el plazo, dos días para tenerlo listo y presentado.
El encargo llevaba una tensión de fondo: hablar de un virus sin dar miedo, en el mismo pasillo donde el miedo ya estaba. La respuesta no podía ser más información clínica — tenía que ser una historia que un niño quisiera leer hasta el final.

Estrategia
Un hábito no se impone: se cuenta.
La estrategia fue emocional antes que informativa: en lugar de enumerar pasos de lavado, el cómic da un motivo — la abuela que espera el abrazo. El dato entra después, cuando el lector ya está dentro de la historia. Cuidarse deja de ser una norma del hospital y pasa a ser la forma de cuidar a los tuyos.
El título hace el resto del trabajo: un minuto. Un coste asumible hasta para un niño impaciente, repetido como promesa — para protegerte siempre.
Y había un objetivo de marca detrás: que la identidad de Ribera dejara de ser el fondo institucional de un pasillo y se convirtiera en el mundo donde ocurre la historia. El hospital hablando el idioma del niño — no al revés.

Identidad
El cómic se dibujó íntegramente con la paleta de Ribera Salud: sus rojos y azules corporativos construyen la ciudad, el parque, la abuela y hasta el agua del lavabo. La marca no firma la pieza en una esquina — es el universo visual completo, y esa es la conexión: la cercanía la pone el propio hospital, con sus colores.
Sobre esa base, el lenguaje es el del cómic clásico: viñetas claras, una protagonista a la altura del lector y una secuencia que se entiende sin leer los bocadillos. El único color fuera de paleta es el verde de los bichos — los intrusos también lo son cromáticamente.

Sistema
De la primera viñeta al arte final pasaron dos días: la campaña tenía fecha de presentación y no esperaba. Guion, lápiz, tinta y color se resolvieron en un solo sprint — diez viñetas, un solo hilo, y dentro de la historia la chuleta real de los siete pasos del lavado de manos.
El formato se pensó para su contexto de lectura: un acordeón de bolsillo que se despliega en la sala de espera de pediatría, con tiempos cortos y lectores de todas las edades acompañando al niño. Un final que se recuerda — y un hábito que se queda.

Aplicaciones
El cómic llegó a las consultas de pediatría de toda la red del grupo Ribera, coincidiendo con el Día Mundial de la Higiene de Manos de 2021 — una campaña documentada por la prensa del propio cliente.
El lenguaje no se quedó en el cómic: el mismo sistema ilustrado saltó a otras citas del calendario sanitario del grupo, como el cartel del Día Mundial de la Atención Primaria — «Siempre cuidando de ti» —, convirtiendo un encargo puntual en una voz propia de Ribera para hablar con las familias.

Resultado
El cómic se distribuyó en las consultas de pediatría de toda la red Ribera con motivo del Día Mundial de la Higiene de Manos, el 5 de mayo de 2021, y la propia comunicación del grupo recogió la campaña. En Behance figura además un tercer puesto en un concurso nacional de ilustración.
Detrás del gesto pequeño — un minuto de lavado — había un mensaje mayor: cuidarse es cuidar a los que quieres. En plena pandemia, esa conexión emocional entre el niño, su abuela y el hospital era exactamente lo que la marca necesitaba contar.
Y quedó demostrado que una identidad sanitaria puede hablar con cercanía sin perderse a sí misma: mismos colores, misma marca — otra altura de mirada.
































