Notas de proceso: lo que guardamos cuando cerramos un proyecto
Hay una parte del trabajo de un estudio que no aparece en el caso de estudio: todo lo que se descartó para llegar hasta él. Las direcciones que murieron en la segunda semana, el símbolo que funcionaba en pantalla y fracasaba bordado en una gorra, la paleta entera que retiramos porque fallaba el contraste. Ese material no es basura. Es la mitad del aprendizaje.
Desde hace un tiempo cerramos cada proyecto con un ritual corto y poco glamuroso: una tarde, un documento, tres listas. Estas notas cuentan qué guardamos y en qué formato, por si a alguien le sirve el esqueleto.
Lista uno: decisiones con fecha
Cada decisión estructural — tipografía, construcción del símbolo, lógica de color — se anota con su fecha y su porqué en una línea. No más de una línea: si el porqué no cabe, es que todavía no lo entendemos. Seis meses después, cuando el cliente pregunta «¿y por qué no puede ser azul?», la respuesta está escrita y fechada, no reconstruida de memoria.
Lista dos: callejones sin salida
Los caminos descartados se archivan con una captura y una frase: qué se intentó, dónde se rompió. Es la lista que más consultamos al arrancar proyectos nuevos. No para reutilizar las piezas — casi nunca sirven — sino para reconocer el patrón antes de gastarle otra semana.
Lista tres: lo que el cliente dijo con otras palabras
La más valiosa y la más difícil de explicar. Durante un proyecto, el cliente define su marca sin querer: en correos, en reuniones, en cómo describe a su competencia. «No quiero parecer un banco» dice más que tres talleres de posicionamiento. Recogemos esas frases literales, sin interpretar. Cuando hay dudas de dirección, releerlas recoloca el proyecto mejor que cualquier moodboard.
El caso de estudio cuenta la versión ordenada. Las notas de proceso guardan la verdadera.
— Sors, notas internas
El documento completo rara vez pasa de dos páginas y nunca se enseña al cliente. No es un entregable: es memoria de trabajo. Pero es, probablemente, el activo que más ha mejorado nuestros proyectos en el último año — y no costó ni una herramienta nueva.
Jero Muñoz — TheRealSors
Director creativo y diseñador UX/UI en Valencia. Doy clase de UX/UI e IA en Barreira y UCV; de noche firmo como TheRealSors.