Ilustrar para una marca no es decorarla
Lo primero que hacemos cuando un cliente pide «ilustraciones para la marca» es preguntar quién las va a hacer dentro de dos años. Casi nunca seremos nosotros. Serán un becario con prisa, una agencia de eventos, alguien con una plantilla de Canva. El sistema tiene que aguantar eso.
Reglas antes que dibujos
Así que antes de dibujar nada, escribimos las reglas: qué grosor de línea, cuántos colores, qué se simplifica y qué se conserva, qué no se dibuja nunca. Con eso, un dibujo mediocre sigue pareciendo de la marca. Sin eso, un dibujo excelente parece de otra.
Si el estilo depende de la mano, no es un sistema. Es una firma.
— Sors
Entregamos la biblioteca, claro. Pero lo que de verdad entregamos es la página de reglas y los tres ejemplos de cómo se hace mal. Es lo único que va a durar.