El papel sigue vendiendo
Cada cierto tiempo alguien anuncia la muerte del catálogo. Y cada cierto tiempo un cliente nuestro cierra una venta importante dejando uno encima de la mesa. No por la información que lleva, que está toda en la web, sino por lo que dice de la empresa que lo ha hecho.
Peso, papel, ritmo
El papel comunica con el cuerpo: el gramaje, el tacto, cómo se abre. Un catálogo bien hecho se lee como una revista, con ritmo, con páginas que respiran y otras que aprietan. Se queda en la mesa semanas. Ningún PDF hace eso.
La web responde preguntas. El papel deja una impresión que todavía no ha hecho ninguna.
— Sors
Por eso, cuando diseñamos uno, no lo tratamos como un inventario sino como una pieza de marca con una sola misión: que quien lo reciba quiera trabajar con esa empresa antes de leer un precio.